Dentro de la tanda anual cinéfila de
superhéroes a la que ya estamos acostumbrados llega a la gran pantalla este
viernes 20 de mayo una nueva entrega de la patrulla mutante, X-Men: Apocalipsis.
Esta nueva entrega nos sitúa 10 años
después de lo acontecido en la segunda cinta X-Men: Días del futuro pasado, el profesor Charles Xavier (James McAvoy),
ya asentado en su escuela de talentos, tiene que enfrentarse al más poderoso
mutante de la historia, Apocalipsis (Oscar Isaac), que ha estado acumulando
poderes de otros congéneres durante siglos. Para ello formará una nueva
patrulla X con alumnos de la escuela y Mística (Jennifer Lawrence). Por su parte
Apocalipsis se rodeara de cuatro poderosos acólitos, entre ellos un atormentado
Magneto (Michael Fassbender).
Con esta base los seguidores de los
X-Men nos frotábamos las manos ante la perspectiva del enfrentamiento contra
Apocalipsis, sin embargo algo nos hizo estremecer con los trailers, y vista ya,
confirmamos nuestros peores temores.
Antes de continuar no vayáis a
pensar que la película es mala, su problema principal es la cercanía temporal
de la fantástica Capitán América: Civil
War y de la entretenidísima Deadpool
de la que ya os hablamos, son muchas y fáciles las comparaciones entre estas cintas y lamentablemente no creemos que X-Men:
Apocalipsis esté a la altura de sus predecesoras de género.
¿Cómo explicar esta afirmación si
hemos dicho que no era mala? Muy simple: el director de la cinta Bryan Singer
abandona por momentos la senda bien trazada de las dos anteriores entregas de
la saga y trata de acercarse más a una suerte de Los Vengadores sin crear para un entorno coral como aquel. No ayuda la sosería de algunos actores, entre ellos la propia Jennifer
Lawrence; ni que el todopoderoso villano no esté a la altura. Incluso en comparación con sus predecesoras, cambia los buenos
momentos de dialogo que tenían y aportaba poco ritmo en los combates nada
espectaculares, hace añorar los tiempos en los que menos mutantes construían
una historia más interesante. Y no dejaremos de insinuar que esperábamos más de
Rose Byrne y Sophie Turner como Moira MacTaggert y Jean Grey respectivamente.
No seremos tan pesimistas, como
hemos dicho, tiene sus luces y sombras. Y dentro de lo bueno señalar
precisamente los momentos en los que conserva la identidad de la saga actual. También
aprovecha la presencia de los dos mejores fichajes de la hasta ahora trilogía:
el siempre fascinante Michael Fassbender y el genial Mercurio en manos de Evan
Peters. Añadir que esta cinta presenta un nuevo Cíclope (Tye Sheridan) que es
con creces lo mejor de la nueva hornada de mutantes; y el siempre correcto Nicholas Hoult en la
piel de Bestia y del que reclamaríamos más presencia.
Dicho todo esto, ¿merece la pena ir
a verla? Si, si no se va con expectativas ya que pasa por ser una buena película
de ciencia ficción cuyo error mayúsculo es querer parecerse más a otros
productos que a la identidad que tenia la saga. Pero si eres un fan de la
misma, advertido estas.
Y como nos sobran las advertencias,
esperemos que aguantes los títulos de crédito porque esta película también se
apunta a la moda de las escenas postcréditos.
Redactado por: Rubén Gil Gijón


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